Afrontar un divorcio es complejo, pero hacerlo cuando existen hijos menores de edad añade una capa de protección legal obligatoria. A diferencia de un divorcio sin descendencia, aquí el sistema judicial interviene no solo para separar a los cónyuges, sino para garantizar el interés superior del menor.
En Gallardo & Asociados, abogados de familia en Toledo, llevamos años gestionando rupturas familiares. Sabemos que su prioridad son ellos. Por eso, explicamos a continuación cómo articular este proceso legal de forma segura y eficaz.
La regla de oro: ¿Por qué el proceso es distinto si hay hijos menores?
Lo primero que debe saber es que no es posible divorciarse ante Notario (Divorcio Express Notarial) si existen hijos menores de edad o dependientes.
La Ley exige que el procedimiento se realice obligatoriamente en el Juzgado, con la asistencia de abogado y procurador. El motivo es simple: un Notario no tiene potestad para aprobar medidas que afecten a menores; esa función de tutela corresponde exclusivamente al Juez y al Ministerio Fiscal.
Vías para tramitarlo: Mutuo Acuerdo vs. Contencioso
El «cómo hacerlo» depende radicalmente de la capacidad de diálogo entre los progenitores.
El proceso amistoso (Rápido y protector)
Es la vía que siempre recomendamos. Ambos cónyuges presentan una demanda conjunta (o uno con el consentimiento del otro) acompañada de un Convenio Regulador pactado previamente.
- Ventaja económica: Pueden compartir el mismo abogado y procurador, reduciendo costes.
- Ventaja emocional: Evita que los hijos presencien un conflicto judicial o tengan que ser explorados (escuchados) por el juez innecesariamente.
El proceso contencioso (Cuando decide el Juez)
Si no hay acuerdo sobre la custodia o la pensión, uno demanda al otro. Aquí se inicia un juicio («vista oral») donde cada parte expone sus argumentos. Será el Juez quien, en Sentencia, imponga las medidas que regirán la vida de los hijos, basándose en informes psicosociales si fuera necesario.
El Convenio Regulador: La pieza clave del divorcio con hijos
En el divorcio con hijos, la sentencia es importante, pero el Convenio Regulador lo es todo. Es el contrato que regirá su día a día. Para que sea aprobado, debe regular exhaustivamente:
Custodia compartida o exclusiva: ¿Qué criterio prevalece?
El Tribunal Supremo favorece la custodia compartida como la opción deseable, siempre que no sea perjudicial para el menor. Se valorará la disponibilidad de los padres, la ubicación de los domicilios y la relación previa con los hijos. Si se acuerda una custodia exclusiva (monoparental), se debe detallar un régimen de visitas amplio para el progenitor no custodio (fines de semana alternos, tardes intersemanales y mitad de vacaciones).
La Pensión de Alimentos y los gastos extraordinarios
Es obligatorio fijar una cuantía para cubrir las necesidades ordinarias de los hijos (comida, ropa, educación).
- Pensión de Alimentos: Se calcula según los ingresos de los padres y las necesidades del niño.
- Gastos Extraordinarios: Son aquellos imprevisibles (dentista, gafas, actividades extraescolares no consensuadas). Normalmente se pagan al 50% entre ambos progenitores.
Uso de la vivienda familiar
La ley suele atribuir el uso de la vivienda familiar a los hijos y al progenitor que ostente la custodia (en caso de exclusiva), independientemente de quién sea el propietario de la casa. En custodias compartidas, el destino de la vivienda requiere soluciones más creativas (como la «casa nido» o la venta y reparto).
El papel del Ministerio Fiscal: ¿Por qué interviene?
En cualquier divorcio con hijos menores, observarán que en el procedimiento aparece una tercera figura: el Ministerio Fiscal. Su función no es acusar a nadie, sino revisar el Convenio Regulador punto por punto para vetar cualquier cláusula que pueda perjudicar a los menores. Si el Fiscal considera que la pensión es insuficiente o el régimen de visitas inadecuado, se opondrá a la aprobación del divorcio hasta que se rectifique.
Documentación necesaria para la demanda
Para iniciar los trámites en los juzgados de Toledo, su abogado necesitará:
- Certificado literal de matrimonio.
- Certificado literal de nacimiento de los hijos (para acreditar su minoría de edad).
- Certificado de empadronamiento (para determinar qué juzgado es competente).
- Convenio Regulador firmado (en caso de mutuo acuerdo).
Proteja lo que más importa. Un divorcio con hijos no admite errores ni cláusulas ambiguas. En Gallardo & Asociados redactamos convenios a prueba de futuro. Llámenos para asegurar que la nueva etapa familiar comience con bases sólidas.
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